Tal como fue refundada por Rudolf Steiner en la Navidad de 1923, el propósito central de la Sociedad Antroposófica es promover el trabajo de la Escuela de Ciencia Espiritual, que tiene como propósito propio, y de quienes se unen a la Escuela, el permitir que “el principio de iniciación se convierta en el principio de civilización”. De este modo, la separación tradicional de los aspectos internos y externos, esotéricos y exotéricos de la vida es reemplazado para convertirse en las dos caras de una misma moneda, por así decirlo, de modo que la ciencia espiritual pueda aplicarse a los asuntos humanos.
Cuando inauguró la Escuela en Navidad de 1923, Rudolf Steiner la describió el 27 de diciembre de 1923 como compuesta por tres clases y n secciones (inicialmente cinco, ahora doce). Su explicación fue acompañada por el dibujo adyacente en forma de cuadrícula, que ilustra cómo, cuando uno decide unirse a la Escuela, lo hace como colega en lugar de como alumno de Rudolf Steiner, y a través de la primera clase de la Escuela.
A su debido tiempo, se agregarían las otras dos clases, pero Rudolf Steiner murió antes de que esto fuera un paso claro o posible. Dicho esto, la idea y el hecho interno de las tres clases se pueden entender en términos de tareas, semillas o cualidades. (Véase “Tareas, semillas, cualidades y las tres clases de la Escuela de Ciencia Espiritual – Un tributo a Jörgen Smit”, en La iniciativa de Rudolf Steiner – Obra maestra sociológica / Testamento económico por Christopher Houghton Budd.)
