Rudolf Steiner y el Movimiento Antroposófico

La Sociedad Antroposófica


La imagen mostrada es del Goetheanum, la sede mundial de la Sociedad Antroposófica, que debe su nombre a Johann Wolfgang von Goethe, el poeta y científico alemán que fue una referencia importante para Rudolf Steiner, cuyas obras también editó Steiner con tan solo 21 años.

Historia, propósitos y expectativas

Aunque los frutos de la obra de Steiner, y de la antroposofía (o ciencia espiritual) en particular, están al alcance de cualquier persona interesada, sólo cobran vida cuando se comparten y se desarrollan en comunidad con otros. Éste es el principal propósito de la Sociedad Antroposófica: proporcionar un foro y un lugar para este encuentro de mentes.

La Sociedad Antroposófica, fundada originalmente en Alemania en 1912, fue refundada por Rudolf Steiner en la Navidad de 1923 con el objetivo de superar la separación tradicional entre la vida interior y la exterior: de ahora en adelante «el principio de la iniciación será el principio de la civilización». La Sociedad Antroposófica comprende grupos y ramas en muchas partes del mundo, actualmente cuenta con más de 35 grupos de países y muchas ramas conectadas directamente con la sede de la Sociedad en el Goetheanum, cerca de Basilea, en Suiza.

La membresía de la Sociedad puede ser vista como la oferta de dos pasos de compromiso en relación con la antroposofía y la ciencia espiritual. Significando el reconocimiento de éstas como referencia principal en la vida de cada uno, el primer paso consiste en afiliarse a la Sociedad – algo que, sin embargo, no conlleva ninguna responsabilidad respecto a ninguna de las dos. Por el contrario, el segundo paso se da cuando en la biografía de cada uno se decide representar a ambas y por lo tanto se une a la Escuela a través de la primera de sus tres clases, convirtiéndose, en palabras de Rudolf Steiner, en un «representante» de la antroposofía y de la ciencia espiritual.

A largo plazo, la Sociedad Antroposófica ofrece un paso hacia una futura familia humana, donde, más allá de la consanguinidad, el yo se basa en sí mismo y en el respeto por el yo de los demás.

ES